Fina y serena
Una lectura delicada de la superficie, con matices suaves. Una opción para buscar continuidad visual y protagonismo de la luz.
Soluciones continuas para viviendas, reformas y proyectos de construcción. Microcemento y cal: texturas minerales para espacios que se sienten.
El microcemento se define por un conjunto de capas: preparación, revestimiento y protección. Elegirlo supone relacionar la estética deseada con el soporte, la exposición al agua y la intensidad de uso.
Las familias cementosas pueden prepararse con agua o combinarse con una resina específica. Cada formulación tiene sus propias condiciones de mezcla, aplicación y protección.
Los acabados finos favorecen una lectura delicada en paredes. Las texturas intermedias o más marcadas permiten otras expresiones y usos, según la solución seleccionada.
Las pastas decorativas preparadas simplifican la preparación del material. La elección del grano y la combinación de capas permiten adaptar el acabado a paredes y pavimentos compatibles.
La facilidad de preparación no sustituye la revisión del soporte, los tiempos de secado ni el sellado que requiera cada sistema.
Una familia para proyectos que requieren valorar especialmente la humedad, el desgaste y la adherencia. La aptitud para interior o exterior debe confirmarse en la solución elegida.
Una opción a considerar en pavimentos y paredes interiores sometidos a exigencias de uso. La resistencia final depende de la formulación, la ejecución y la protección.
Requieren continuidad en la impermeabilización, pendientes adecuadas y encuentros bien resueltos. La protección superficial completa el acabado.
El contacto permanente con agua necesita un sistema específico para inmersión. La preparación, el sellado y el tiempo antes del llenado son determinantes.
La exposición solar, la lluvia y el deslizamiento deben valorarse junto con la evacuación del agua.
Salones, dormitorios y zonas de paso pueden compartir una misma lectura material.
El color y la textura ayudan a unir espacios con usos distintos.
En determinados soportes estables puede valorarse aplicar sobre el acabado existente. Antes hay que comprobar adherencia, humedad y compatibilidad.
Locales, zonas de recepción y espacios de encuentro pueden utilizar superficies continuas para reforzar la coherencia del interiorismo.
Antes del color y la textura, hay que conocer la base sobre la que se trabaja.
El soporte debe estar cohesionado y ser compatible.
Identificar el origen de la humedad antes de revestir.
La porosidad y el acabado existente orientan la limpieza, la preparación mecánica y la imprimación compatible.
Prever juntas de movimiento, cambios de material, esquinas y pasos de instalaciones.
Limpiar, regularizar y resolver las incidencias del soporte.
Aplicar la imprimación y las capas de preparación compatibles.
Trabajar textura, color y dibujo mediante las capas de terminación.
Aplicar el sellado previsto y respetar la puesta en servicio.
Esquema orientativo. Las capas, consumos, mezclas, lijados y tiempos se fijan para el sistema concreto y las condiciones de la obra.
La protección final se selecciona según el agua, las manchas, el tránsito y el aspecto deseado. El brillo, el satinado o el mate cambian la lectura de la superficie.
Usar productos de limpieza compatibles, evitar abrasivos y proteger las zonas de roce. Retirar derrames y seguir las indicaciones de mantenimiento del acabado.
Los revestimientos continuos de base cal aportan profundidad visual y una textura que responde a la luz. Sus matices acompañan la arquitectura sin ocultar el carácter de la aplicación artesanal.
Cada pasada de llana modifica sutilmente el dibujo. Las variaciones de tono y textura forman parte de la expresión del acabado, y conviene valorarlas en una muestra antes de iniciar la obra.
Tres expresiones visuales para orientar la elección del acabado.
Una lectura delicada de la superficie, con matices suaves. Una opción para buscar continuidad visual y protagonismo de la luz.
Una textura de cuerpo intermedio que deja sentir la materia. Combina profundidad visual y una presencia discreta.
Un acabado de grano más marcado y aspecto pétreo. Aporta carácter en propuestas orgánicas y espacios con personalidad.
Una superficie continua convierte el muro en parte de la experiencia del espacio. El acabado puede acompañar la madera, la piedra y los tejidos con una lectura cálida y natural.
El pavimento conecta las estancias y da unidad al conjunto.
Un acabado mineral puede integrarse en proyectos de vivienda y espacios de uso compartido, siempre con una solución adecuada al tránsito previsto.
Paredes, frentes y elementos integrados pueden compartir una misma intención estética. Las zonas expuestas a agua, grasa o limpieza frecuente requieren protección y detalles específicos.
En duchas y otras áreas húmedas hay que resolver previamente la impermeabilización, las pendientes y los encuentros. El acabado decorativo debe formar parte de una solución compatible con ese uso.
Sol, lluvia y cambios de temperatura condicionan la elección del revestimiento y de su protección.
Las pendientes, los desagües y los encuentros deben resolverse antes de aplicar el acabado.
Revisar el soporte, el uso previsto, la luz y las superficies que se quieren conectar.
Valorar el color, el grano y la huella de la llana sobre una muestra representativa.
Corregir el soporte y ejecutar las capas compatibles con la solución elegida.
Respetar los tiempos de secado y entregar pautas de limpieza y mantenimiento.
Ejecuciones reales de microcemento y revestimientos de cal en baños, mobiliario integrado, escaleras, cocinas y salones.
Una selección visual para empezar a definir el ambiente. Haz clic en cualquier tono para preseleccionarlo en la consulta de tu proyecto.
Paleta de inspiración, sin referencias comerciales. Estos tonos son orientativos y no constituyen una carta de colores disponible ni una equivalencia técnica. La selección final debe hacerse sobre una muestra física.
Definir superficies y mediciones, estado de los soportes, compatibilidad entre oficios y calendario de ejecución. Resolver juntas, encuentros y zonas singulares antes de cerrar la propuesta.
Compartir referencias de ambiente, preferencias de tono y uso de cada estancia. Revisar una muestra y conocer los cuidados del acabado ayuda a elegir con confianza.
Catálogo comercial orientativo. La propuesta y las condiciones técnicas se concretan tras evaluar cada proyecto.